Infancia y niñez

 

José María Arguedas Altamirano nació el 19 de enero de 1911 en la ciudad de Andahuaylas, en la sierra sur del Perú. Era hijo de Víctor Manuel Arguedas Arellano, un abogado cuzqueño que ejercía de Juez en diversos pueblos, y de Victoria Altamirano Navarro, perteneciente a una hacendada y acaudalada familia de Andahuaylas. Cuando falleció su madre, víctima de «cólicos hepáticos», pasó a vivir en la casa de su abuela paterna, Teresa Arellano, en la ciudad de Andahuaylas.

 En 1915, al ser nombrado juez de primera instancia de la provincia de Lucanas departamento de Ayacucho, su padre se trasladó a dicha sede, donde poco después se casó con una rica hacendada del distrito de San Juan (Lucanas), provincia del mismo nombre del departamento de Ayacucho, Grimanesa Arangoitia Iturbi viuda de Pacheco (1917). El pequeño José María viajó entonces a Lucanas, para reunirse con su madrastra; el viaje fue todo un acontecimiento para él, como lo recordaría siempre.
La familia se instaló en Puquio, capital de la provincia de Lucanas del departamento de Ayacucho. José María y su hermano Arístides, dos años mayor que él, fueron matriculados en una escuela particular. Al año siguiente, 1918, los dos hermanos continuaron sus estudios en San Juan de Lucanas, a 10 km de Puquio, viviendo en la casa de la madrastra. En 1919, Arístides fue enviado a estudiar a Lima y José María continuó viviendo con la madrastra.




En 1920, tras la ascensión al poder de Augusto B. Leguía, el padre de José María ―que era del partido contrario (pardista)― perdió su cargo de juez y tuvo que retornar a su profesión de abogado litigante y viajero, trajinar que solo le permitía hacer visitas esporádicas a su familia. 


Esta etapa de la vida del niño José María estuvo marcada por la difícil relación que sostuvo con su madrastra y con su hermanastro Pablo Pacheco. Aquella sentía por su hijastro un evidente desprecio, y constantemente lo mandaba a convivir con los criados indígenas de la hacienda, de la cual solo lo recogía a la llegada de su padre, tal como lo ha relatado Arguedas en el primer encuentro de narradores realizado en Arequipa en 1965.[cita requerida] Por su parte el hermanastro lo maltrataba física y psicológicamente e incluso en una ocasión le obligó a presenciar la violación de una de sus tías, que era a la vez la mamá de uno de sus compañeritos de escuela (los «escoleros» mencionados en varios de sus cuentos). Al parecer, esa fue solo una de las tantas escenas sexuales que fue obligado a presenciar, ya que el hermanastro tenía muchas amantes en el pueblo.1​La figura de este hermanastro habría de perdurar en su obra literaria personificando al gamonal abusivo, cruel y lujurioso. 

Comentarios

  1. ¿Por qué razón la madrastra y Pablo Pacheco no se llevaban bien con Arguedas?

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    1. Tenían el pensamiento de que por pertenecer a otra sangre este no debía ser tratado con tan buen gusto, considerándolo alguien inferior y despreciable, siendo el hijo de Víctor Arguedas podría obtener mayores beneficios por parte de el, por eso al querer mantener una buena imagen ante el padre solo lo recogían del lugar cuando el volvía.

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  2. ¿Por qué crees que el hermanastro de Arguedas lo sometía a presenciar todas aquellas atrocidades?

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    1. Era una persona que le gustaba hacer sufrir a los quechuas, talvez disfrutando de la sensación de ser observado o la cara que ponía al presenciar semejantes actos, este era un atontado por el alcohol, podemos percibir que tenia problemas mentales de alguna manera, le satisfacía saber que de alguna manera estaba haciendo sufrir a Arguedas ya que sabemos que no se llevaban nada bien.

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  3. ¿Qué opinas sobre la discriminación que recibía Arguedas de parte de su madrastra? ¿Es un problema vigente en la actualidad?

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